El análisis de transacciones permite revisar una operación antes de decidir si se procesa. Envías los datos de la transacción y la plataforma revisa a todas las partes involucradas, generando un caso por cada coincidencia que encuentra.
El análisis es sincrónico: las coincidencias llegan en tiempo real, en la misma operación en la que pides el análisis. No hay que esperar un aviso ni volver a consultar más tarde para saber si hubo o no coincidencias. Los casos, en cambio, se crean en segundo plano, unos segundos después.
No carga transacciones en la plataforma
Esto es importante y suele confundirse: el análisis no crea la transacción en Complif y tampoco necesita que ya esté cargada. Trabaja con los valores que se le envían en el momento, los revisa y devuelve el resultado.
Tampoco hace falta que las partes existan como personas en la plataforma. Es lo que permite analizar una operación antes de aceptarla, cuando todavía no hay nada registrado.
Lo único que el análisis crea en la plataforma son los casos de las coincidencias que encuentra. Si además quieres que la transacción quede registrada en Complif para el monitoreo habitual, es un proceso aparte que se pide por separado.
¿Qué se revisa?
El análisis toma al ordenante, al beneficiario, sus cuentas y las entidades financieras intervinientes, y revisa cada uno por separado contra tres frentes:
Los listados de sanciones que tengas configurados. Es el único obligatorio.
La lista negra interna, si se pide en el análisis.
Las palabras clave, contra el concepto de la operación, si se pide en el análisis.
Los tres son independientes: puedes usar solo el primero, o combinarlo con cualquiera de los otros dos.
¿Qué genera?
Las coincidencias vuelven en el momento, dentro del resultado del análisis: ahí ya se sabe qué se encontró, contra qué y con qué puntaje. Los casos son el paso siguiente y se crean en segundo plano.
Cuando el análisis encuentra coincidencias, la plataforma crea un caso maestro para la transacción y, colgando de él, un caso hijo por cada coincidencia. Así el analista abre un solo caso y ve toda la operación, con el detalle de cada hallazgo por separado.
El caso maestro incluye los datos de la transacción: código, tipo, monto, moneda, fecha, cuenta y el concepto de la operación. Cada caso hijo describe su propia coincidencia: contra qué listado o qué registro coincidió, con qué puntaje y con qué motivo.
La plantilla con la que se crea cada tipo de caso se elige de antemano, lo que permite darle a las coincidencias de palabras clave un circuito distinto que a las de sanciones, por ejemplo.
¿Cuánto tarda?
Conviene distinguir dos momentos. La revisión es sincrónica: las coincidencias vienen en la respuesta, de inmediato. La creación de los casos es posterior: se hace en segundo plano, unos segundos después.
Por eso el tiempo de respuesta no depende de cuántos casos genere la transacción. Una operación con muchas coincidencias responde igual de rápido que una con una sola.
¿Qué se necesita para usarlo?
Tres cosas, y dos de ellas se configuran desde la plataforma:
Los listados, la lista negra o las palabras clave que quieras usar, cargados y activos.
Las plantillas de casos con las que se van a crear el caso maestro y los casos hijos.
La integración, que hace el equipo técnico de Complif.
Para esa última parte está la documentación técnica del análisis de transacciones, que explica cómo pedir el análisis, qué devuelve y cómo seguir la creación de los casos.
Disponibilidad
Consulta con soporte si esta funcionalidad está disponible para tu organización.
